-    Escrito por rocio

Bare Minerals: ya lo he probado

En mi visita a Sephora compré este kit de maquillaje mineral y ya os advertí que entrar en esta tienda y no traerte nada, es misión imposible según mi experiencia. Lo mejor de todo es que así os puedo hablar de qué tal ha sido la experiencia con el producto y la marca.

shepora

Como podéis comprobar en la foto, el kit viene en una caja que consta de una base vitaminada para antes de aplicar el fondo, cuatro maquillajes minerales en polvo suelto con factor protección 15 (tan importante para la piel en estos tiempos), tres brochas y un dvd explicativo. Los cuatro maquillajes minerales que incluye este kit son: dos bases, una clarita que se puede usar a modo de corrector y otra de un tono medio; un “velo”, que se utiliza como paso final a modo de polvos sueltos para que el maquillaje dure más y un polvo bronceador que hay que usar con mucha cautela porque pigmenta muchísimo. Os dejo unas fotos para que veáis qué es cada cosa:

 

 

¡Ups, me he dado cuenta que no le he sacado foto al botecito con el producto que hay que poner antes del maquillaje mineral! Bueno, no pasa nada. Es la cajita blanca que está de pie el lado de la brocha Kabuki.

Ahora es cuando empieza la explicación: en primer lugar hay que poner la crema que viene en el botecito blanco, que es muy ligera y aunque su olor no es del todo agradable, deja la piel muy suave y aterciopelada. Se absorve inmediatamente, con lo que no hace falta esperar mucho para empezar a maquillar. Ésta ayuda a preparar la piel y homogeneiza la base. Además limpia los poros. Para que veáis cómo se deben aplicar estos polvos os voy a dejar un pequeño vídeo. Hay que hacer con todos las brochas y los productos exactamente igual. No hay diferencia entre ellos y para que lo veáis os he preparado el vídeo de su aplicación:

Como has podido comprobar se utiliza muy poco producto cada vez. Es mejor ir subiendo la cantidad y tener que repetir en varias ocasiones que pasarnos desde un primer momento y tener que retirarlo todo. En vez de poner el polvito en la tapa, si quieres puedes aprovechar el que queda en el envase como en la última demostración. Eso ya a tu gusto. Las brochas las utilizas según el nivel de cobertura que desees: la kabuki tapa más y la de aplicación suave deja un resultado más natural, menos saturado.

Vamos a empezar con las fotos del paso a paso y te cuento lo que me gusta y lo que no. En primer lugar, haríamos las correcciones, aunque  el video que incluyen en el kit nos muestra que se pueden hacer tras la aplicación de la base. Con la brocha más pequeña y la base más clarita que actúa a modo de corrector, damos el polvo en la zona que queramos tapar. No os he dejado foto del proceso porque esta es una de las cosas malas que tiene. No tapa nada las ojeras. Opté por usar un corrector normal en crema que sí hace bien su función. Es el único producto que tengo en el rostro de momento en esta fotografía.

Ahora es cuando comenzamos con la base en sí. Con la brocha de aplicación suave, hacemos como en el video: ponemos un poquito en la tapa, removemos con la brocha y aplicamos con movimientos circulares.

Como este tipo de maquilaje queda muy muy natural (casi no se nota a la vista) y para que la cara quedase más cubierta, apliqué encima con la Kabuki la base de maquillaje de tono medio. Se pueden mezclar los productos entre sí sin ningún problema.

Ya ves, un resultado casi inapreciable. Ahora se pone un poco (muy poco) del polvo bronceador o colorete. Hay que aplicarlo en las zonas que naturalmente nos quemaría el sol: pómulos, nariz y barbilla. Usa un poco también si quieres en el centro de la frente.

 

Pues ya está. Acabaríamos dando al final del todo una capa del velo con la brocha de aplicación suave, que hace la función de polvos sueltos y ya está. Resumiendo y personalmente, no me gustó el resultado la primera vez que lo usé, lo hice deprisa y sin pararme en detalles.

Ya después en siguientes aplicaciones me ha gustado más porque no hace efecto máscara dejando ese antiestético surco en la unión de la cara con el cuello y además como ves en la última foto, deja un aspecto muy saludable. Lo que no vale para nada es su función correctora. Para mí no da resultado ninguno. Te deja la piel igual que estaba. Otro punto positivo que le doy es que no reseca la piel, aunque es en polvo.

Conclusión: es un maquillaje para llevar a diario. Para un maquillaje más sofisticado o más de noche, usaría otro tipo, que cubriese más.